miércoles, 25 de marzo de 2009

Falta de vitamina D: ¿Síndrome metabólico?

Una investigación norteamericana en adolescentes vincula la carencia de vitamina D con hipertensión e hiperglucemia, dos problemas que pueden acarrear graves enfermedades.

La vitamina D siempre estuvo asociada a la salud de los huesos y a la osteoporosis, pero estudios recientes creen que podría tener otros beneficios... u otros riesgos en caso de que falte.

Un grupo de científicos en los Estados Unidos estudiaron un grupo de adolescentes y descubrieron que quienes tenían niveles bajos de vitamina D en la sangre demostraron tener más del doble del riesgo de padecer hipertensión y altos niveles de azúcar en la sangre. Tenían, además, cuatro veces más posibilidades de desarrollar síndrome metabólico. Esta enfermedad consiste en una serie de signos que elevan el riesgo de padecer problemas cardiacos, un derrame o diabetes.

El trabajo se basó en 3.600 jóvenes de entre 12 y 19 años, que participaron en una encuesta de salud realizada por el Gobierno de los Estados Unidos del 2001 al 2004, y el hallazgo fue presentado a principios de mes en una conferencia de la American Heart Association en Palm Harbor, Forida.

Los resultados del estudio son sorprendentes, pero preliminares: los científicos reconocieron que queda por determinar si la vitamina D está realmente detrás de estos problemas y si ingerirla en más cantidad sería una herramienta de prevención de enfermedades. “Encontramos la punta del iceberg”, declaró uno de los líderes, el Dr. Robert Eckel a la Agencia AP.

La única vitamina que también es hormona

La vitamina D es la encargada de regular el paso de calcio a los huesos y el cuerpo la fabrica con la exposición al sol. Los médicos suelen prescribirla “para recién nacidos y para mujeres que ingresaron en la menopausia, debido a su vinculación probada con la osteoporosis y el raquitismo”, afirma el Dr. Federico Etchegoyen, endocrinólogo del Hospital Universitario Austral.
El descubrimiento de que la carencia de vitamina D estaría en relación con el síndrome metabólico abre un nuevo paradigma dentro de los efectos de esta sustancia, “la única que además de ser vitamina es hormona”, señala.

El estudio es “muy desconocido y novedoso”, asegura el experto. “Es impactante que una implementación nutricional menor, de bajo costo, tenga un efecto tan significativo en el síndrome metabólico”, comenta.

La vitamina D se encuentra presente en derivados lácteos y en algunos pescados, y “se recomienda que los chicos ingieran 400 unidades por día, lo cual es aproximadamente cuatro tazas de leche”, puntualiza el Dr. Etchegoyen.

Una de las ideas que se desprende del hallazgo norteamericano es que la falta de la vitamina se debería a la mala alimentación y al sedentarismo de los adolescentes. Si llegara a probarse que realmente el consumo de vitamina D evita y hasta incluso podría revertir la hipertensión o los altos niveles de azúcar en la sangre, “podría tener un gran impacto en la salud pública”, expresa el endocrinólogo.

“Aportar más vitamina D es operativamente muy fácil. Implicaría un cambio de perspectiva nutricional sobre la dieta durante la adolescencia”, concluye.

Fuente: Hospital Universitario Austral