miércoles, 19 de septiembre de 2012

LA TUBERCULOSIS EN NUESTRO TIEMPO

La tuberculosis (TBC) representa un problema de salud pública no resuelto en el mundo ni en nuestro país. Un tercio de la población mundial está infectada con el bacilo de Koch y de cada 10 personas en esa condición una manifestará TBC activa en algún momento de su vida.

 
El 95% de los casos ocurre en Asia, África y América Latina y un escaso 5% en los países desarrollados, aunque estos de igual forma poseen bolsones de pobreza y su usual acompañante es la TBC. También es dable conocer que el 98% de los fallecimientos ocurre en estos continentes carecientes. En 1993 fue declarada por la OMS en estado de emergencia y actualmente la multirresistencia a los medicamentos antituberculosos es uno de los llamados de atención en todo el mundo, incluidos los países desarrollados.

En los últimos años la incidencia de esta patología ha rondado los 8 a 10 millones de casos anuales a nivel mundial. Como sabemos por las condiciones socioeconómicas, en muchos casos y por ocultamiento en otras se tiende a minimizar el impacto real de la enfermedad creyendo mucha gente que es un flagelo del pasado.

De todas maneras su implosión puede darse en cualquier estrato social (actualmente en Londres y el Estado de Florida en Estados Unidos que trató de ocultarlo, por ejemplo) pero es innegable su asociación con la pobreza.

Nuestro país no ha sido la excepción de estas realidades y actualmente la TBC también representa un preocupante problema sin remediar. En los últimos años se han producido entre 10 y 12 mil casos nuevos anuales. Muchos han sido los factores que han incidido en su persistencia, el hacinamiento, la desnutrición y los agentes ambientales. Largos periodos de falta de insumos fallas estructurales y carencia de apoyo al excelente recurso humano con el que cuenta nuestro país. Ello ha motivado en muchos casos el ocultamiento de las tasas reales de esta patología. Por mencionar algunos ejemplos actuales, existen desigualdades notorias de su prevalencia entre las distintas provincias y aún en departamentos dentro de éstas. Tasas africanizadas como en Salta y Jujuy y otras provincias, sectores de la Provincia de Buenos Aires donde se halla alrededor del 45% de todos los casos del país, por mencionar algunas disparidades. Por otra parte cabría mencionar que la prevención a través de la Promoción de la Salud y el tratamiento implican desde el punto de vista economisista un recurso financiero más acotado que ignorarla u ocultarla. La TBC existe y lo hará por mucho tiempo, de lo que se trata es de comenzar a controlarla.

La tríada pobreza, ignorancia y enfermedad es el estigma de nuestros tiempos en el orden social, y nuestro país no ha escapado a este panorama preocupante.

¿Qué es la TBC?

La TBC es una enfermedad infectocontagiosa producida por el Mycobacterium Tuberculosis o bacilo de Koch que se localiza comúnmente en el pulmón pero que puede afectar otros órganos.

¿Cómo se contagia?

Se transmite de persona a persona por inhalación de aerosoles contaminados por el bacilo que provienen de los pacientes portadores de TBC, al toser, hablar, expectorar o estornudar.

¿Cuándo se debe sospechar la TBC?

Los signos y síntomas donde se puede encontrar con más eficacia y con un procedimiento muy sencillo y económico es estudiando el catarro para buscar el bacilo de las personas con tos y catarro, flema por más de 15 días, es el llamado Sintomático Respiratorio.

Otros síntomas pueden ser: pérdida de peso, fatiga y dificultad para respirar sudoración nocturna, febrícula vespertina, cansancio. Expectoración con sangre o dolor torácico.

Un dato de importancia es buscar la enfermedad en los infectados con el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH).

Existen patologías que predisponen a padecer TBC, como la diabetes, el alcoholismo, la drogadicción y el tabaquismo, entre otras.

Otros métodos de detección son la bacteriología (buscar el bacilo en el esputo o en otros lugares, como la orina, los ganglios u otros órganos) la radiología, el laboratorio de rutina, la reacción de PPD y otras técnicas de laboratorio.

¿Cómo se cura la TBC?

Se trata con antibióticos llamados tuberculostáticos. La mayoría de los pacientes curan con estos tratamientos. Existen los de primera línea que es el tratamiento estándar y los de segunda línea cuando existe resistencia a los primeros o se producen reacciones adversas. La multirresistencia a determinados medicamentos es uno de los graves problemas que enfrenta esta patología producto de la discontinuidad en la toma de los mismos, a los malos tratamientos, a la baja calidad de los antibióticos suministrados o por la falta de suministro gratuito como lo establece la ley.

El régimen terapéutico estándar diario consta de dos fases: la primera llamada esterilizante con cuatro drogas y dura dos meses y la segunda de consolidación con dos drogas y dura cuatro meses. Este segundo período puede también ser trisemanal.

Es muy importante la modalidad del tratamiento que puede ser autoadministrado o supervisado.

La forma más eficiente de garantizar la administración adecuada del tratamiento de la TBC es la administración supervisada de los medicamentos por algún componente del equipo de salud o por alguna persona o institución responsable de la comunidad durante todo el tiempo.

Pero el sistema deberá tener otros aditamentos:

Quién será el responsable de administrar la medicación.

Qué control se ejercerá si el paciente no concurre, o no recibe las drogas.

Cómo se localizará al paciente, en caso de que el mismo no concurra y cuál serán los procedimientos con los que no han concurrido a completar el tratamiento. Sin el cumplimiento de estas premisas los abandonos seguirán con alta incidencia como ocurre actualmente. Otra acción de importancia reside en evaluar los contactos del caso índice que ha sufrido la enfermedad y si es necesario instaurar la quimioprofilaxis (administración de un medicamento para no contagiarse) durante un tiempo. Pero antes de administrar quimioprofilaxis siempre descartar TBC.

En los niños vacunar con BCG desde el momento del nacimiento hasta los 7 días posteriores. Para prevenir las formas graves de TBC.

Por último es necesario recordar que a la TBC podríamos definirla como una enfermedad bíblica, endémica, reemergente, marcadora de pobreza que habita en la era cibernética a pesar de los avances científicos y sociales y que actualmente mutando sigue llevando la delantera.



Fuente : Dr. Alberto Edgardo Echazarreta

Coordinador de la Sección de Tuberculosis de

La Asociación Argentina de Medicina Respiratoria

martes, 18 de septiembre de 2012

Respirar X dos: ¿Cuánto puede afectar el asma al embarazo?

Durante el embarazo, los síntomas de asma pueden empeorar, mejorar o mantenerse sin cambios. Si no se controla, produce una disminución en la cantidad de oxígeno en la sangre de la madre; lo que puede causar desde deterioro del crecimiento hasta poner en riesgo la vida del bebé. Un informe del British Medical Journal da las claves sobre cómo tratarlo.


Por Mariana Nisebe
Durante el embarazo, los síntomas de asma de una mujer pueden empeorar, mejorar o mantenerse sin cambios. Es extremadamente importante, según los especialistas, que una mujer embarazada y con asma se controle, por su salud y la de su bebé. La disminución de oxígeno en la sangre de la madre durante un ataque puede causar una disminución del oxígeno en la sangre del feto lo que podría significar un deterioro del crecimiento y riesgos para su supervivencia. Según un reciente informe, publicado en el British Medical Journal, “su predominio ha aumentado en las últimas dos décadas, afectando desde un 3,4% a un 12,4% de mujeres embarazadas”.

“Una mujer de 30 años se presentó en emergencias con disnea (dificultad para respirar o la sensación de falta de aire). Presentaba un embarazo de 22 semanas que se había complicado por náuseas y dolor gástrico. Sufría asma desde la niñez y había visitado la guardia por lo menos una vez al año en los tres años anteriores, pero no fue controlada regularmente. Había utilizado un medicamento (Budesonide) inhalado en forma irregular en el pasado y frenó el tratamiento cuando quedó embarazada. La semana anterior a esta última consulta había tenido síntomas de gripe y silbido en el pecho por lo que se le había dado un broncodilatador (Salbutamol) tres o cuatro veces al día. Después de la revisión en guardia, se le administró oxígeno y se la medicó. Fue derivada con un especialista para un control regular del asma”.

Este es el escenario que describe el informe realizado por el doctor Evelyne Rey, del Departamento de Medicina, Obstetricia y Ginecología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Montreal (Canadá) y el doctor Louis-Philippe Boulet, neumonólogo del Instituto de cardiología y neumonología del Hospital Laval (Canadá) y que intenta responder cuánto puede afectar el asma al embarazo. Esta enfermedad, destaca el trabajo, puede verse “influenciada” por embarazo, pero el resultado y el pronóstico de las madres y sus bebés es generalmente favorable, particularmente si se controla bien durante la gestación. “Los ataques se deben prevenir con un “óptimo” tratamiento, y si ocurren deben ser tratados agresivamente” afirma. Surge entonces una pregunta, ¿puede medicarse a la madre sin que esto cause daño en el bebé?.

Según la American Academy of Allergy Asthma & Immunology, “el control del asma y los objetivos del tratamiento durante el embarazo son los mismos que para otros pacientes, para evitar hospitalizaciones, visitas de emergencia, pérdidas en el trabajo y discapacidades crónicas. Aunque una mujer pueda sentirse inquieta al tomar medicaciones, los riesgos del asma no controlada parecen ser mayores que los riesgos de las medicaciones necesarias para tratarlo”. Idealmente, “las pacientes deberían practicar medidas no farmacológicas para controlar su asma, evitando los desencadenantes”, explica el doctor Roberto A. Jossen en un estudio publicado por la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica, como por ejemplo, los ácaros del polvo, polen, moho de interiores, e irritantes como el humo de tabaco, estufas alimentadas con madera o chimeneas, perfumes, agentes limpiadores o sprays, entre tantos otros. Para ello, explica el especialista, “es necesario indagar en cada paciente los potenciales disparadores de asma a los cuales podría estar expuesta, para que ninguno quede descuidado, y acordar la manera de evitarlos”.

Pero muchas veces esta tarea se vuelve casi un imposible por lo que en caso de necesitar tratamiento farmacológico, los corticoesteroides inhalados son la medicación más elegida para el asma persistente, aclara la American Academy of Allergy Asthma & Immunology. Y agrega: “estudios y observaciones en cientos de mujeres embarazadas y con asma han demostrado que la mayoría de las medicaciones para el asma que se inhalan son apropiadas para su uso en pacientes embarazadas. No se recomiendan los corticoesteroides orales como primera opción en el tratamiento del asma durante el embarazo. No obstante, se pueden utilizar para tratar ataques de asma severos”. Coincidiendo con el reciente informe publicado en el British Medical Journal, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria, informa que “el riesgo de usar medicación para el control del asma en el embarazo parece ser mucho menor que el riesgo de resultados adversos relacionados a un asma no controlado”.

Según la Allergy & Asthma Network Mothers of Asthmatics, “cuando los síntomas del asma se ignoran o se dejan sin tratamiento, las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de sufrir preeclampsia (un grupo de síntomas incluyendo presión alta, tobillos hinchados, problemas de los riñones que podrían comprometer el crecimiento y la salud del bebé y que empeora con

convulsiones y otras consecuencias serias), vómitos excesivos, hemorragia vaginal y parto prematuro. Para el niño por nacer, el control pobre de los síntomas del asma puede causar retraso en el crecimiento, parto prematuro, bajo peso al nacer, niveles de oxígeno bajos al nacer, y hasta la pérdida de vida”. En el 30% de las mujeres cuyo asma empeora durante el embarazo, los ataques pueden producirse en cualquier momento. El período de mayor incidencia parece ubicarse en el tercer trimestre, entre las semanas 24 y 36. Por lo general, en el último mes del embarazo, las crisis de asma no son ni más frecuentes ni más severas.

“La respiración es vital para un embarazo saludable. Su bebé depende de usted para recibir aire fresco constantemente”, destaca la Allergy & Asthma Network Mothers of Asthmatics. No hay que olvidarse que hay que respirar por dos. Cuanto más grave es el asma, mayor es el riesgo; en el caso contrario: cuanto más se controla, menores son los riesgos. “Las necesidades del tratamiento con medicación deben evaluarse regularmente de acuerdo a los resultados de los controles periódicos” concluye el informe del British Medical Journal. Por eso, como recalca la American Academy of Allergy Asthma & Immunology, las mujeres deben visitar a su alergista/inmunólogo para recibir los tratamientos adecuados durante el embarazo.

DIABETES: CUIDAR LOS PIES TAMBIÉN ES IMPORTANTE

Los niveles elevados de glucosa en sangre producen un daño progresivo de los nervios y de los vasos sanguíneos que conlleva a serias complicaciones entre las que se encuentra el pie diabético; en donde la falta de sensibilidad y/o la mala circulación favorecen la formación de lesiones y dificultan la cicatrización.


Según la Federación Internacional de Diabetes, cada 30 segundos se realiza en algún lugar del mundo la amputación de un miembro inferior en personas con la enfermedad. La biotecnología actual permite regenerar el tejido, cerrar la herida y evitar de esta forma infecciones y un importante número de amputaciones.
Los niveles elevados de glucosa en sangre, característicos de la enfermedad, incluso cuando no hay síntomas que alerten al individuo sobre la presencia de diabetes, producen un daño progresivo de los nervios y de los vasos sanguíneos que conlleva a serias complicaciones entre las que se encuentra el denominado “pie diabético”. El daño progresivo de los nervios lleva a la falta de sensibilidad en los miembros inferiores (la neuropatía diabética), la pérdida de sensibilidad frente al dolor, al calor o al frío; y favorece la generación de lesiones sin que la persona lo advierta por lo que un simple corte o raspadura puede dar lugar a la formación de una herida. Por otro lado, puede darse una mala circulación y/o disminución del flujo sanguíneo en los miembros inferiores (enfermedad vascular periférica o pie isquémico) lo que impide la cicatrización y por consiguiente la curación de las heridas.


Ambas problemáticas –la neuropática y la isquémica– se potencian y pueden generar serias dificultades en las extremidades del diabético, hasta llegar incluso a una gangrena. Si se llega a este punto, para evitar que se extienda y corra riego la vida del paciente, en muchos casos el tratamiento habitual consiste en extirpar quirúrgicamente el dedo del pie, el pie y, en ocasiones, hasta parte de la pierna.

“El pie diabético es el responsable de más del 50 por ciento de las amputaciones no traumáticas. Toda lesión, sobre todo en el paciente con pie diabético, demora mucho tiempo en cicatrizar, por lo que es mayor la posibilidad de infección y por lo tanto mayor también la probabilidad de amputaciones” afirmó la doctora Marta Calvagno, miembro del Servicio de nutrición del Hospital Tornú. La especialista agregó además que cuando se habla de amputaciones mayores, se estima que el riesgo de mortalidad aumenta en un 50 por ciento dentro de los 3 y 4 años de producida la amputación. “La morbi-mortalidad es sumamente alta, es por eso que en la actualidad, el pie diabético en sí, se toma como un factor de riesgo cardiovascular alto. De los pacientes amputados el 85 por ciento tuvieron antecedentes de lesiones previas, por lo que el sólo hecho de tener o haber tenido una lesión implica que el paciente ya debe ser considerado de alto riesgo cardiovascular” indicó.

Se estima que un 15 y un 25 por ciento de los pacientes con diabetes desarrollarán úlceras en algún momento de su vida[1]; y de estos pacientes entre un 10 y un 30 por ciento sufrirá además una amputación. Según estadísticas de la Federación Internacional de Diabetes (IDF, según sus siglas en inglés) como consecuencia de la progresión de estas heridas, cada 30 segundos se produce en algún lugar del mundo una amputación a causa de la diabetes.

¿Qué es la Psoriasis?

La psoriasis es una enfermedad, crónica, no contagiosa. Provoca lesiones inflamatorias y con descamación en la piel, que pueden producir dolor o picazón. Aparece más frecuentemente en los codos, rodillas, cuero cabelludo y en la región lumbar, sin embargo también hay casos en los que se presenta en las palmas de las manos, plantas de los pies, los labios y la mucosa genital, generalmente, en el mismo lugar a ambos lados del cuerpo.


En la mayoría de las personas aparece entre los 15 y los 35 años, aunque puede darse en cualquier momento de la vida. No es una enfermedad infecciosa, ni siquiera las lesiones son contagiosas, no tiene consecuencias importantes para la salud. El problema más severo para quien padece psoriasis, sobre todo cuando se extiende en grandes superficies de la piel, es su impacto estético y psicológico.

La enfermedad se expresa en brotes o episodios, con períodos agudos y otros de menor actividad. Pueden ser desencadenantes los factores infecciosos (bacterias, virus, hongos), determinados medicamentos, el consumo de alcohol y tabaco, el estrés, el frío, una fricción o raspadura en la zona afectada por la psoriasis, y cambios hormonales.


Se desconocen sus causas, aunque parece tener incidencia el factor hereditario. Algunas de las últimas investigaciones sostienen que se trata de un proceso autoinmune, por una activación indebida de los linfocitos T (células blancas que normalmente intervienen para combatir infecciones).

Las lesiones de la psoriasis pueden tener distintos aspectos. Esto depende del grado de la enfermedad y la localización en el cuerpo, entre otros factores. Pero además existen distintos tipos de lesiones:

- Psoriasis Invertida: este tipo se presenta con lesiones inflamadas y rojas, pero sin escamas. Aparece en pliegues de la piel, debido al sudor o fricciones. Por ejemplo: axila, ingle, debajo de los senos.


- Psoriasis Eritrodérmica: este tipo de psoriasis es muy inflamatoria y afecta a buena parte del cuerpo. Suele ser una evolución de la psoriasis en placas. Generalmente duele y pica.

- Psoriasis Pustulosa: se caracteriza por la aparición de pequeños granitos con pus, rodeados de piel enrojecida. Puede darse en zonas pequeñas de la piel o extendida en buena parte del cuerpo.

- Artritis psoriásica: es una inflamación en las articulaciones que afecta a algunas personas que tienen psoriasis. Puede darse en cualquier articulación. Junto con las lesiones en la piel, la inflamación en las articulaciones avanza y retrocede.

- Psoriasis de placas: es el tipo de psoriasis más frecuente. Las lesiones son rojas, están inflamadas y cubiertas por escamas blancas (formadas por células muertas). Generalmente aparece en rodillas, codos, cuero cabelludo y torso.

- Psoriasis Guttata (en forma de gota): este tipo se da más frecuentemente en la adolescencia. Las lesiones son en forma de pequeños puntos rojos, un poco alargados, como en forma de gota. Suele aparecer en el torso y en las extremidades, más raramente en el cuero cabelludo.


Fuentes: CILAD Colegio Ibero Latinoamericano de Dermatología, NIAMS Instituto Nacional de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel, American College of Reumatology, University of Maryland Medical Center, American Academy of Dermatology.

La medida de la cintura indica el riesgo de sufrir un ataque cerebral

El contorno de la cintura no debería superar los 102 cm en el caso de los hombres y los 88 cm en las mujeres.

Desde hace ya un tiempo se viene investigando la relación entre la obesidad y la enfermedad de las arterias coronarias. Ahora, un nuevo estudio publicado en diciembre en la revista “Stroke” revela que el exceso de peso implica, además, un peligro mayor de sufrir un ataque cerebral.
Calcular el riesgo es muy sencillo: solo hace falta medir la cintura. Los investigadores evaluaron las medidas de más de 1.100 personas y descubrieron que cuanto mayor era la circunferencia abdominal, más se acrecentaba el riesgo de ictus.

“Si el contorno de la cintura es mayor a 102 cm en los hombres y de 88 cm en las mujeres, la probabilidad de sufrir un ataque cerebral se multiplica por cuatro”, explica en base al estudio el Dr. Domingo Turri, jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Austral.
“En la Argentina, el 42% de las mujeres y el 40% de los hombres se sitúan por encima de estos valores”, señala el especialista, que considera a la obesidad como uno de los principales desafíos de la medicina del futuro. “Si no se hace hincapié en su prevención y tratamiento, vamos muy mal”, advierte el Dr. Turri, que dirige talleres grupales para tratar la enfermedad en el Hospital Austral.

Menciona el caso de los Estados Unidos, donde entre 1970 y 2005 los casos de obesidad de quintuplicaron: “Hoy al menos el 17,4% de los jóvenes es obeso mientras que en los ´70 la proporción se situaba cerca del 5%”.

Obesidad abdominal

La distribución de la grasa en el cuerpo es clave para comprender el problema. “La que se acumula en el abdomen es particularmente peligrosa para la salud cardiovascular –especifica el Dr. Domingo Turri–. Esto se debe al vínculo que existe entre la grasa intraabdominal y una enfermedad conocida como sindrome metabólico”.

El cardiólogo explica que este tipo de grasa está constituido por células que desencadenan el mal, caracterizado por la elevación de la presión arterial, la disminución del colesterol protector, el aumento de los triglicéridos y alteraciones en el metabolismo de la glucosa.

“Este sindrome en las personas obesas suele pasar inadvertido durante muchos años y, con el tiempo, deteriora el sistema cardiovascular y genera diabetes. Ahora sabemos que también eleva el riesgo de ataque cerebral”, culmina el Dr. Turri, en referencia a los resultados de la nueva investigación.

AUGUSTO ODONE: Padre coraje


Sin ser médico creó el Aceite de Lorenzo para combatir la enfermedad incurable de su hijo e inspiró una película. Ahora continúa su lucha para ayudar a otros. Y escribe el libro que le prometió a Lorenzo antes de su muerte.

Por M.N.
"Soy padre. Y mi implicación en la enfermedad llamada A drenoleucodistrofia (ALD) no viene del amor a la ciencia sino del amor a mi hijo Lorenzo y de mi deseo de ayudarlo", explicó Augusto Odone a la revista New Scientist hace unos años. Odone, junto a su esposa Micaela, se hizo famoso mundialmente por encontrar un tratamiento a la enfermedad incurable de su hijo Lorenzo. Tanto que en 1992, Nick Nolte y Susan Sarandon llevaron su historia al cine en la película "El aceite de Lorenzo".

La semana pasada, Lorenzo falleció consecuencia de una pulmonía, un día después de cumplir 30 años, en Virginia, Estados Unidos. Sin embargo, Augusto continúa al frente del Proyecto Mielina que lucha contra la adrenoleucodistrofia (ADL), la enfermedad neurológica degenerativa de origen genético que condenó la vida de su hijo. Odone fundó el Proyecto Mielina con el sueño de devolverle a Lorenzo muchas de las funcionalidades perdidas. Hoy lo hace para ayudar a otros, aunque, por razones de salud, en enero del año pasado tuvo que dejar la presidencia del proyecto. Ahora también ocupa el tiempo escribiendo el libro que le había prometido para cuando este cumpliera los 30, sin saber que sería el último contando cómo fueron todos estos años. Para ello volverá a su Italia natal luego de que los restos de su hijo sean cremados y depositados junto a los de Micaela.

A Augusto los médicos le dijeron que Lorenzo perdería el habla, la vista, las funciones motoras y, por último, moriría, en un plazo no mayor a dos años. Tenía seis años. Supo que la enfermedad afecta a 1 de cada 17 mil personas. Y que se caracteriza por la acumulación de ácidos grasos saturados de cadena larga en las células del cerebro que provocan la pérdida de la mielina o vaina grasa, que recubre las fibras nerviosas y permite transmitir los impulsos adecuadamente. "P ensamos: amamos a nuestro hijo y no queremos perderlo. ¿Cuál es el enemigo en esta situación? ¡Los malvados ácidos grasos! Entonces, busquemos la manera de destruirlos", dijo Augusto. Él, que trabajaba como economista en el Banco Mundial, y Micaela, que era profesora de música, estaban lejos de la medicina. Pero lograron el "milagro": la enfermedad se detuvo gracias a un aceite obtenido de la combinación de dos grasas extraídas del aceite de oliva y colza.

En reconocimiento a semejante esfuerzo, Augusto recibió el doctorado honorario de la Universidad de Stirling (Reino Unido). Desde ese momento comenzó a buscar la manera de cubrir con mielina los nervios dañados. Así, en 1989, nació el Proyecto Mielina. "Micaela pasaba hasta 16 horas con Lorenzo. Pienso que eso le causó una excesiva tensión en el sistema inmune y contribuyó a que desarrollara un cáncer de pulmón", contó sobre su esposa, que murió en el 2000. Augusto pasó 24 años –tiene 75- dedicado al cuidado de Lorenzo y a buscar nuevas terapias para restaurar la mielina dañada, no sólo a causa de esta enfermedad sino también de otras neurodegenerativas como la Esclerosis Múltiple.

En el 2005, un trabajo publicado en Archives of Neurology, y en el que colaboró el mismo Odone, concluyó que de 89 niños diagnosticados con ALD que empezaron a tomar el Aceite de Lorenzo inmediatamente, sólo en el 24% de los casos se terminaron desarrollando anomalías observadas a través de la resonancia magnética y en un 11% anomalías de neuroimagen y neurológicas. Nunca se consigue el 100% de efectividad con ningún fármaco, medicamento o tratamiento.

La eficacia del Aceite de Lorenzo depende de comenzar la terapia antes del inicio de síntomas neurológicos, y los resultados clínicos del trasplante de la médula son mejores si se realiza el procedimiento cuando el daño sobre la mielina es mínimo. Por eso, uno de los más importantes avances del Proyecto Mielina, por el que se está desarrollando una prueba (screening test) en el Instituto Kennedy Krieger, es que a partir de una gota de sangre del talón del recién nacido se identificará a los niños que estén en riesgo para así iniciar terapias apropiadas antes del inicio de los síntomas.

El método promete ser una herramienta exacta y confiable en la detección temprana de esta condición, pero primero se debe reducir al mínimo el riesgo de falsos positivos, es decir, diagnósticos equivocados. Además, el Proyecto Mielina viene apoyando dos líneas de investigación: por un lado, el trasplante celular y, por el otro, la posibilidad crear medicamentos que reemplacen la mielina perdida. "Cuando un científico solicita dinero para una importante investigación médica puede tardar dos años en conseguirlo. Si el Proyecto Mielina da el visto bueno consiguen el dinero en unas semanas" destaca Odone. Y agrega: "Cuando piden dinero para realizar experimentos en ratones, ratas, gatos, perros y monos, a menudo les responden. Pero nosotros decimos que no, que deben empezar a experimentar con personas. Al menos otras 15 organizaciones han adoptado esta fórmula".

Un ejemplo de esto es el trasplante de células madre. En 2001 apoyaron el trabajo de investigadores de la Universidad de Yale que marcaron un hito al trasplantar células formadoras de mielina en el sistema nervioso central humano. La paciente fue una mujer de 53 años con esclerosis múltiple. Luego siguieron otros casos y aún se están evaluando los resultados, aunque no se presentarán hasta llegar a una conclusión definitiva. Mientras tanto, Augusto Odone sigue revalidando lo que un profesional afirmó una vez sobre el caso de Lorenzo: " Esta historia debe enseñar que nadie puede condenar a un enfermo con un diagnóstico inapelable e inaplazable sin haber buscado siquiera nuevas alternativas, dentro o fuera de los conocimientos establecidos".
Publicada en El Informe del Día de Clarín.com el martes 10/06/2008




Advierten sobre "moluscos contagiosos", un virus en piletas



Por Mariana Nisebe. Publicada en Clarín Zonales. Ahora que empiezanlas vacaciones y se inauguran las piletas en los clubes,  hay que estar atentos.

SINDROME DE MOEBIUS: Vivir sin sonrisas


Es una compleja anomalía caracterizada por la parálisis facial y la incapacidad de mover los ojos lateralmente. Especialistas argentinos advirtieron sobre el aumento de recién nacidos con ésta patología.




Como todos, viven muchos momentos felices, sin embargo, jamás sonríen. Es que quienes tienen el Síndrome de Moebius (SM) no pueden expresar sus emociones a través del rostro. Se trata de una rara anomalía congénita caracterizada por la parálisis facial y la incapacidad de mover los ojos lateralmente que puede estar asociado o no a otros problemas físicos. Si bien no se conoce su incidencia en el país (en España es de 1 en 120.000 nacidos vivos), en los últimos años se ha registrado un incremento en diversas maternidades. Tanto es así que el mes pasado, en la ciudad española de Valencia, se realizó la 1ª Reunión Internacional sobre Síndrome de Moebius de la que participaron especialistas argentinos del Hospital de Niños Sor María Ludovica, de La Plata.

Durante el encuentro (ver ponencias), se debatieron y se analizaron las causas del síndrome a partir de un estudio del Hospital Universitario La Fe, en colaboración con la Universidad de Nimega (Holanda). Del estudio de 63 casos, de los cuales 50 era aislados y ocho familiares, se desprendió que un tercio de los casos tenía un origen genético y los dos tercios restantes correspondían a accidentes vasculares del embrión durante el primer trimestre del embarazo (por drogas vasoactivas, hipertermia o traumatismos maternos, etc). En Valencia, además, se alertó a los especialistas que "deben prestar gran atención al posible aumento de los casos asociados al consumo de un medicamento para el tratamiento y prevención de la úlcera péptica como abortivo clandestino, que ya ha mostrado su impacto en Brasil y la Argentina".

Al respecto, la doctora Marta Galán, del Servicio de Oftalmología del Sor María Ludovica de La Plata, aseguró a Clarín.com que la cantidad de pacientes con este síndrome "está aumentando". Y agregó: "En nuestro hospital hemos recibido los últimos tres años un número inusual de casos, más de 20 recién nacidos". Si bien existe "un número de pacientes que reconocen una causa genética", destacó la especialista, "ello no alcanzaría para explicar el aumento explosivo de los bebés. En cambio, se cree que la difusión de un medicamento antiulceroso, que es además un abortivo muy accesible y de bajo costo (ver), podría ser la causa de esta malformación cuando el aborto no se produce".

Claudia Polo, oftalmóloga infantil del Hospital Universitario Austral, también puso la lupa en el medicamento: "A pesar de no contar con estadísticas oficiales, en los congresos se reportan cada vez más pacientes con este síndrome, antes rarísimo. Creo que el incremento se relaciona con la ingesta materna de un agente terapéutico usado como abortivo, así como otros más raramente usados con el mismo fin". Polo explicó que en Brasil experimentaron una "epidemia" del síndrome asociado "al uso de este medicamento, el cual se obtiene en nuestro país con receta médica o en el mercado negro (ver nota de Clarín)". A su vez, varios estudios internacionales y nacionales alertan del efecto teratogénico de este fármaco.

Tratamientos y calidad de vida

El tratamiento es fundamentalmente quirúrgico, aunque también existen medidas orientadas a prevenir complicaciones, derivadas de las diversas alteraciones, como el uso de lágrimas artificiales, instrucciones para la alimentación, sello ocular nocturno, etc. "La única técnica que logra cierta mejoría de estos pacientes es la operación de animación facial, que consiste en un pequeño trasplante de músculo del muslo a la cara aprovechando otro nervio, el quinto par, y consigue una mejora en el aspecto de la sonrisa y el cierre del labio", explica Antonio Pérez Aytés, jefe de Sección del Servicio de Neonatología del Hospital Universitario La Fe. Y si bien la edad ideal de esta intervención era entre los cinco y los seis años, que es cuando se puede aprender de manera más natural la coordinación necesaria, el cirujano canadiense Ronald Zuker, impulsor de la técnica, ya ha realizado diversas intervenciones en pacientes adultos con buenos resultados.

Durante la ponencia junto a su equipo (ver trabajo), Pérez Aytés señaló la integración social de 22 casos evaluados (todos mayores de 18 años): seis pacientes tienen estudios universitarios y nueve primarios, lo cual confirma, según el especialista, que " no muestran ningún déficit en materia intelectual". Sobre la integración socio-laboral, el investigador observó que, en 17 casos, " la integración fue buena y no existieron conductas de evitación social, circunscribiéndose los miedos y angustias a la época de la adolescencia ". Además, 11 de los casos tienen pareja afectiva (7 casados y 4 novio/a). En la presentación del trabajo titulado "Cómo reconocer el Síndrome de Moebius en el Neonato", los profesionales del hospital platense destacaron la importancia de la identificación del síndrome desde el nacimiento para evitar complicaciones y comenzar desde ese momento con el abordaje multidisciplinario.

"El diagnóstico se hace en el momento del nacimiento, ya que estos pacientes presentan dificultades para alimentarse por el compromiso de los músculos encargados de la succión y la deglución, además de otras malformaciones en manos y/o pies (alrededor de un 25% de enfermos tienen algunas de sus extremidades afectadas)", explicó Polo a Clarín.com. "Las manifestaciones del síndrome son numerosas, aunque no siempre estén todas en un mismo paciente", sostuvo Galán. Los especialistas también expusieron sobre "Alteraciones de la motilidad ocular y su tratamiento en el SM" .

El Hospital Universitario de la Fe y la Universidad de Nimega informaron en Valencia que están investigando el origen genético del síndrome y cómo aislar el gen, y que confían en lograr antes de fin de año los primeros resultados. "Quizás la tristeza que sentimos al saber que nunca podremos sentir el regalo de la sonrisa de nuestro hijo, nunca podamos evitarla. Pero hoy observo a mi hijo, con un futuro por delante, y sé que lucharé por la sonrisa de cada uno de esos niños que están perdidos, y por los que aún no han nacido", escribió en una carta Carmen Leal, Presidenta de la Fundación Síndrome Moebius de España.

Proyecto de Ley

Se cree que un medicamento antiulceroso, que es además un abortivo muy accesible, (ver) podría ser la causa de esta malformación cuando el aborto no se produce. Este tema, "lo ha tratado con mucha seriedad el Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires que ha logrado que la venta se haga con receta. Junto a ellos, y el diputado Elías Marcelo, hemos presentado un Proyecto de ley (leer) para incluir al SM dentro de las llamadas Enfermedades raras y para que se cree un centro de referencia en nuestro hospital", indicó a Clarín.com Marta Galán, del Servicio de Oftalmología del Hospital Sor María Ludovica de La Plata.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Estrés: ¿qué rol cumplen las hormonas?

Conocer los procesos que enfrenta el cuerpo ante una situación de estrés, la influencia hormonal y los mecanismos de defensa del cuerpo, resulta clave para la prevención de problemas de salud que pueden surgir en un futuro.

Actualmente el ritmo de vida, las responsabilidades, el estar hiperconectados permanentemente y las situaciones inesperadas son factores que influyen en el sistema nervioso del cuerpo humano. Cuando una persona se enfrenta a situaciones de fuerte tensión mental, su organismo las percibe como una agresión y utiliza como mecanismo de defensa lo que se conoce como estrés.

En situaciones normales nuestro organismo emplea alrededor de un 90% de su energía en actividades metabólicas dirigidas a la renovación, reparación y creación de nuevos tejidos.  Frente a eventos estresantes esto cambia dramáticamente ya que el organismo se dedica al envío de cantidades masivas de energía a los músculos al tiempo que las actividades de reparación y creación del cuerpo se paralizan.

Si bien muchos saben de qué se trata el estrés, pocos conocen la importante influencia de las hormonas en este proceso. Ante una situación de alarma, el cerebro envía un mensaje a las glándulas suprarrenales (situadas sobre el polo superior del riñón) instándolas a que liberen cortisol y adrenalina, hormonas cuya principal función es generar un incremento del nivel de azúcar en la sangrepara que corran importantes cantidades de energía por el cuerpo para enfrentar el estado nervioso. Así, el metabolismo se prepara para resolver la situación de alarma.

Las consecuencias del estrés
El estrés está relacionado con muchas de las principales causas de muerte tales como cáncer, enfermedades cardiacas, cirrosis del hígado, enfermedades pulmonares, accidentes y suicidio. Es muy importante tener en cuenta que así sea crónico o agudo (post traumático), solapado o repetitivo, el estrés afecta el equilibrio psíquico, endocrino y metabólicoCuando la situación aparece luego de un evento traumático, como un momento de pánico posterior a una situación grave, un sentimiento de horror o impotencia, resulta fundamental el control de la secreción de cortisol, sustancia que activa un sistema que incide en varios procesos del organismo, como el sistema inmune, la digestión, las emociones y el metabolismo, entre otras cosas.  Este sistema se denomina unidad hipotálamo hipofisaria suprarrenal y es el sistema que integra la información que recibe el organismo del medio ambiente con la liberación de hormonas, por ejemplo, una mujer que debe realizar un viaje de estudios que en sí es un desafío placentero es también un estrés por la lejanía de su familia que esto implica. Así es que es percibido por el sistema nervioso central, quien envía señales que impactan en el hipotálamo, este las traduce en señales hormonales en la hipófisis y la misma llega a los ovarios que cesan su función y la persona deja de menstruar.

Además de influir en todos estos procesos del cuerpo humano, está comprobado que el estrés afecta al ser humano desde su vida fetal. La presencia de un ambiente estresante puede traer consecuencias como el retardo en el crecimiento intrauterino que está íntimamente asociado a una mayor incidencia de insulino resistencia y diabetes en la vida adulta, dado que la programación del funcionamiento de muchos órganos, como el páncreas en este caso, se inicia dentro del vientre materno. El estrés puede tener como uno de sus efectos una muerte temprana y el envejecimiento prematuro.

En muchos casos se ha observado que la ingesta de pequeñas cantidades de alimentos con alto contenido en azúcar tiene un efecto anti-estrés dado que actúa sobre la serotonina, un neurotransmisor que inhibe la ira, la agresión, la temperatura corporal y el humor entre otras cuestiones. Pero esta aparente sensación de bienestar se contrabalancea: el exceso de glucosa produce efectos negativos a largo plazo como el incremento del riesgo cardiovascular debido a la obesidad central (localizada en el abdomen), la hipertensión arterial, el síndrome metabólico o la diabetes tipo 2.

Actualmente se estudia en gran medida el impacto del estrés crónico a nivel cerebral, habiéndose demostrado una disminución de la actividad del hipocampo cerebral, estructura que influye en la regulación de la memoria. Además, si el estrés se prolonga en el tiempo haciéndose crónico y el sistema se adapta a un nuevo nivel de cortisol, puede ser perjudicial para la salud llegando a ser fatal.

Para poder evitar los efectos negativos producidos por el estrés, resulta vital comprender los mecanismos que se activan al enfrentar una situación compleja. Esto ayudará a que la persona que la enfrenta se maneje mejor para prevenir efectos a largo plazo.

Fuente: Dra. Laura Maffei, Directora de Centro Médico Dra. Laura Maffei, M.Nº 62441