jueves, 30 de septiembre de 2010

Síndrome de Couvade: Los hombres también se “embarazan”


Sufren desde cambios de humor, náuseas, vómitos y cansancio; hasta presión arterial baja y calambres en las piernas. Se trata del Síndrome de Couvade, que afecta a algunos padres durante "la dulce espera”. Afortunadamente para ellos, suele finalizar con el parto.

Por Mariana Nisebe. Para Clarín.com
“Durante los primeros tres meses, Carolina, mi mujer, tenía nauseas y vomitaba todos los días. Sólo uno de los noventa días no vomitó y el que tuvo los síntomas fui yo. Y, aunque no lo puedan creer, ¡vomité bilis! Igual que ella cuando se levantaba”, cuenta el periodista Guillermo Andino en el libro “El hombre embarazado. Manual de supervivencia”, de Rodolfo Sbrissa. No es difícil encontrar parejas que con los mismos síntomas. Muchos hombre sufren de antojos, acidez, unos kilos de más o vómitos mientras su mujer está en la “dulce espera”. Cuando son ellos los que manifiestan síntomas del embarazo propios de la mujer se habla del Síndrome de Couvade, que proviene de la palabra francesa "couver", que significa incubar o criar y afecta sólo a algunos padres.


Según los diferentes estudios sobre el tema, entre el 10 y el 65 por ciento de los esposos "gestantes" sufren este síndrome, y se estima que 1 de cada 4 hombres consulta al médico por diversos síntomas que comienzan generalmente en el tercer mes de gestación y finalizan con el parto. Estos papás pueden presentar desde cambios de humor, náuseas, vómitos, cansancio, presión arterial baja y calambres en las piernas hasta dolores abdominales similares a las contracciones uterinas.

Pero, ¿qué causa Couvade? Por años, los investigadores han buscado la respuesta a esta pregunta usando razonamientos psicológicos o culturales. Ya en 1991, un artículo del doctor H. Klein, de la Universidad de Texas, mencionaba las posibles causas: “Somatizar la ansiedad, rivalidad del pseudo-hermano, la identificación con el feto, la ambivalencia sobre paternidad o la envidia del parto". Tres años después, un grupo de investigadores italianos de la Universidad de Pisa llegó a la conclusión que Couvade parece "ser el equivalente psicosomático de los rituales primitivos de la iniciación en la paternidad. “El 92 por ciento de los hombres está “implicado emocionalmente con el embarazo”, aseguraron entonces. Esta implicación se expresa a través de cambios en los hábitos sexuales en el 88% de los casos, miedo y ansiedad en el 37% y curiosidad en el 48%. Otros estudios, en cambio, hablan de una identificación con la mujer gestante como la causa de estos síntomas en el futuro padre.

En lo que respecta al plano biológico, desde 2000, varios estudios han divulgado que la paternidad trae consigo cambios hormonales en el hombre. La prolactina, por ejemplo, aumenta semanas antes del nacimiento. También se registran aumentos del estradiol y el cortisol. Incluso los niveles de testosterona son los más bajos durante los días posteriores al nacimiento. Resultados que sugieren que los "hombres experimentarían cambios hormonales asociados a la paternidad y que esos cambios serían similares a los maternales." Por otro lado, también se está estudiando la posibilidad de que la mujer, a través de la respiración, elimine mediadores hormonales que sean percibidos por el varón.

Es muy común que los pacientes que presentan estos síntomas se preocupen por lo que les está pasando, pero que a su vez se rehúsen a pensar que pueda ser el embarazo. "Es cosa de locos", suelen pensar. Lo bueno para ellos, es que es más común de lo que creen. “Yo también engordé, especialmente al final”, cuenta el actor Federico D´Elia en “El hombre embarazado”. “Estaba haciendo Campeones y entrenaba como una bestia, estaba hecho un torito... cuando se acercó la fecha del nacimiento, en diciembre, dejé el gimnasio, dejé absolutamente todo. Me acuerdo que la última pelea que hice con Osvaldo Laport me puse el short de box casi a la altura de las tetillas para tapar el rollo”. En el mismo libro, Miguel Angel Cherutti destacó: “No soy de los que tipos que tienen síntomas durante el embarazo, pero en los días previos al parto entro en un estado que podríamos definir como de pelotudez”.

Con síntomas o no; es evidente que la paternidad no empieza el día del parto, sino que transita por nueve interesantes e intensas lunas; donde tanto la mujer como el hombre experimentan un sin fin de situaciones diferentes, miedos, ansiedades y alegrías. Es importante, aconsejan los especialistas, que las parejas sepan que existe un síndrome que afecta a algunos varones mientras sus parejas esperan al bebé, para que no se desesperen ni piensen que algo malo está pasando. Por lo general, una vez que se asume esta condición, los síntomas disminuyen o desaparecen y la angustia por una posible enfermedad se convierte en satisfacción por estar compartiendo con su compañera la particular y única experiencia de ser padres.

Nota publicada en Clarín.com

martes, 21 de septiembre de 2010

El estrés de las mamás podría afectar la calidad del sueño de los bebés

De acuerdo con los resultados de una experiencia realizada en el Reino Unido, los hijos de mujeres atravesaron situaciones de ansiedad y angustia durante la gestación, presentan un 23% más de riesgo de despertarse por las noches.

Mucho se ha dicho sobre la relación entre las mamás y sus hijos, dado que el vínculo se establece desde los primeros tiempos del embarazo, y se profundiza una vez producido el parto como consecuencia del contacto físico. Pero, ¿es posible que esta cercanía produzca complicaciones en el bebé?

Según un estudio realizado por un equipo de la Universidad de Southampton, en el Reino Unido, el estrés, la ansiedad y la angustia vividos durante el embarazo podrían provocar, una vez producido el alumbramiento, trastornos que afecten la calidad del sueño de los bebés. Los investigadores encuestaron a 874 madres de niños de entre seis y 12 meses sobre hábitos a la hora de dormir, por ejemplo, cuántas veces se despertaban sus hijos entre la medianoche y las seis de la mañana.

“Es muy conocida la asociación entre el estado y las situaciones que atraviesan las mamás, y las consecuencias que estas generan en sus hijos. En el caso del sueño, es frecuente que después del nacimiento los más chicos vean condicionados sus propios hábitos si los padres están atravesando momentos traumáticos o de conflicto, o si no tienen horarios ordenados. Cuando, en cambio, el foco está puesto en lo que ocurre durante la gestación, si la mamá tuvo apnea o roncaba habitualmente, hay altas probabilidades de que los chicos tengan menos peso al nacer y, por ende, más riesgo de hipertensión y de complicaciones cardiovasculares que a la larga condicionen el sueño”, explica el Dr. Daniel Pérez Chada, especialista en sueño y jefe del Servicio de Neumonología del Hospital Universitario Austral.

“Para prevenir situaciones que puedan estresar y a la larga influir en determinadas rutinas del niño, es importante crear en el hogar un entorno familiar, pero también social más armónico, menos conflictivo y de tranquilidad”, agrega el experto.

El Dr. Pérez Chada añade que sería interesante analizar si las madres primerizas podrían tener un mayor riesgo de transmitir el estrés y la ansiedad a sus hijos, aunque “sería necesario no quedarse sólo con ese dato sino complementarlo con un análisis de todo el contexto: situación familiar, social, económica, etcétera”.

Estrés crónico y estrés agudo
Sobre la base del análisis de situaciones que pueden causar en la futura mamá estados de estrés, angustia, ansiedad e irritabilidad, el Dr. Ernesto Beruti, jefe del Servicio de Obstetricia del Austral, aclara: “Los trabajos científicos sobre la relación entre situaciones de conflicto prenatal y sus consecuencias suelen referirse a estados crónicos y no a situaciones agudas o puntuales que pueden desencadenarse, por ejemplo, al recibir una mala noticia”.

“Desde este punto de vista –continúa el Dr. Beruti–, hay dos situaciones permanentes y puntuales que pueden estresar a una mujer embarazada y, en consecuencia, afectar a su bebé: los problemas laborales y los conflictos de pareja”.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

ESCLERODERMIA y RAYNAUD

II SIMPOSIO ARGENTINO DE ESCLERODERMIA DIRIGIDO A MÉDICOS 2010


Diagnóstico-Tratamiento-Nuevas Terapias-Puesta al Día, 10 DE SETIEMBRE DE 2010

8 a 18 hs. SHERATON HOTEL, SALON LA PAMPA, Buenos Aires Argentina

Inscripción $ 100, esclerodermia2010@anajuan.com


Fuente: Nieves Loretta Bustos Cavilla
Pdte. fundador A.A.D.E.Y.R. (Asoc. Arg. de Esclerodermia y Raynaud)
Mbro. Comisión Directiva Fundación GEISER (ER) Enfermedades Raras
Mbro. del Comité Consultivo Honorario de la COPIDIS (Comisión para la
Plena Participación e Integración de las Personas con Discapacidad)
Mbro. fundador RAMPA (Red Ayuda Médico Paciente Argentina)
http://www.esclerodermia.org.ar/
http://www.fundaciongeiser.org/
http://esclerodermiaargentina.blogspot.com/